Aprende a ahorrar dinero, un paso a la vez
Ahorrar es crear un sistema simple y realista, donde el fondo de emergencia es la base para avanzar sin estrés ni improvisación financiera.

Isabel Meijer
7 ene 2026
Aprender a ahorrar dinero es, básicamente, crear un sistema que funcione para ti. No se trata de privarte de todo lo que te gusta, sino de entender a dónde va tu dinero y tomar decisiones conscientes sobre cómo usarlo. El primer paso es rastrear tus gastos durante un mes completo (sí, incluyendo ese café de la esquina), luego identificar cuánto puedes separar de forma realista cada mes, y finalmente automatizar ese ahorro para que suceda sin que tengas que pensarlo.
La buena noticia es que ahorrar no requiere un título en finanzas ni ganar una fortuna. Requiere método, un poco de disciplina y entender que los pequeños cambios sostenidos en el tiempo generan resultados mucho más potentes que los esfuerzos heroicos que duran dos semanas.
Lo más difícil de ahorrar no es la técnica, es simplemente empezar.
¿Por qué la mayoría fracasa al intentar ahorrar?
La razón principal es que empiezan con expectativas irreales. Se proponen guardar el 30% de su sueldo cuando nunca antes habían ahorrado nada, o deciden no gastar "nada innecesario" durante tres meses.
Esto falla porque el ahorro, como cualquier hábito, necesita construirse gradualmente. Si intentas correr una maratón sin entrenamiento previo, te vas a lesionar y abandonar. Con el dinero pasa lo mismo.
Un método realista para empezar a ahorrar hoy
Empieza con esto: durante un mes, anota absolutamente todo lo que gastas. Puedes usar una app, una planilla de Excel o un cuaderno, lo que te resulte más cómodo.
No intentes cambiar nada todavía. Solo observa. Al final del mes, vas a tener datos reales sobre tu comportamiento financiero, no intuiciones ni estimaciones.
Una vez que tengas esa información, categoriza tus gastos en tres grupos: esenciales (alquiler, comida, servicios), importantes pero flexibles (transporte, celular, Internet), y prescindibles (entretenimiento, salidas, compras impulsivas). Aquí es donde aparecen las oportunidades de ahorro.
Cuánto deberías ahorrar realmente
No existe un porcentaje único que funcione para todas las personas. Al comenzar, lo más importante es crear el hábito del ahorro y construir un sistema que sea sostenible en el tiempo, incluso si los montos iniciales son pequeños.
Empieza con un monto que sea sostenible para ti, incluso si al inicio es pequeño. Lo importante es crear el hábito y la infraestructura. Una vez que el sistema funcione, puedes aumentar gradualmente ese porcentaje.
Si tienes deudas con intereses altos (tarjetas de crédito, préstamos personales), tu prioridad debería ser pagarlas primero. Los intereses que te cobran suelen ser mayores que cualquier retorno que podrías obtener ahorrando o invirtiendo.
Si quieres una guía más específica sobre qué porcentaje de tu ingreso puede tener sentido ahorrar, según tu situación, aquí lo explicamos en detalle.
Automatiza tu ahorro antes de poder arrepentirte
El truco más efectivo para ahorrar es hacer que suceda automáticamente. Si tienes que tomar la decisión consciente de transferir dinero a una cuenta de ahorro cada mes, eventualmente vas a encontrar una "buena razón" para saltarte un mes.
Configura una transferencia automática que saque el dinero de tu cuenta principal el mismo día que cobras tu sueldo. Esa cantidad desaparece antes de que puedas considerarla disponible para gastar.
Este concepto se llama "pagarte a ti mismo primero". En lugar de ahorrar lo que sobra al final del mes (que probablemente sea nada), separas el ahorro al principio y vives con el resto.
Dónde guardar lo que ahorras
Guardar billetes debajo del colchón no es ahorrar, es perder dinero lentamente por culpa de la inflación. Tu dinero necesita estar en algún lugar que al menos intente mantener su valor.
Para un fondo de emergencia, lo importante es el acceso inmediato. Cash Up de Fintual funciona bien para esto: tu dinero está en FT-LIQ, un fondo de deuda de corto plazo con bajo riesgo y liquidez rápida. Disponible cuando lo necesites, pero generando algo de rendimiento mientras tanto.
Para ahorro de mediano o largo plazo, tiene sentido considerar fondos con mayor exposición a crecimiento, como Moderate Portman o Risky Hayek. No necesitas conocimientos avanzados: son alternativas reguladas que hacen el trabajo de diversificar por ti.
Los gastos hormiga no un verdadero problema
Existe una obsesión popular con los "gastos hormiga" (ese café diario, las suscripciones que no usas, los delivery). Y sí, eliminarlos puede ayudar, pero generalmente no son el problema principal.
Los gastos grandes y fijos son los que realmente determinan tu capacidad de ahorro: alquiler, cuotas del auto, planes de celular caros, membresías del gimnasio que no usas. Si pagas un alquiler que representa el 50% de tu sueldo, recortar cafés no va a solucionar tu problema.
Esto no significa que debas ignorar los gastos chicos, pero ponlos en perspectiva. Si un café diario te da felicidad genuina y no compromete tu estabilidad financiera, quizás ese no es el gasto que tienes que eliminar.
Tips adicionales para ahorrar sin sentir que estás en modo supervivencia
Un presupuesto que te hace sentir miserable no va a funcionar. Necesitas margen para vivir, no solo para sobrevivir. La clave está en encontrar el equilibrio entre responsabilidad financiera y disfrute de la vida.
Incluye gastos de placer en tu presupuesto: si te gusta salir a comer afuera, asígnale un monto mensual a eso. Es mucho mejor planificarlo que sentir culpa cada vez que lo haces o, peor, que explote tu presupuesto porque te reprimiste demasiado.
Espera 48 horas antes de compras no planeadas: si ves algo que quieres comprar y no era parte de tu plan, espera dos días. Si después de ese tiempo sigues queriéndolo igual, probablemente valga la pena. La mayoría de las veces, el impulso desaparece.
Usa efectivo para categorías conflictivas: si tiendes a gastar de más en salidas o entretenimiento, saca en efectivo el monto que asignaste para eso al inicio del mes. Cuando se acaba, se acaba. Es una forma muy concreta de poner límites.
El fondo de emergencia es tu prioridad número uno
Antes de pensar en ahorrar para unas vacaciones o invertir en cualquier cosa, necesitas un fondo de emergencia. Este es dinero que existe exclusivamente para cubrir imprevistos: pérdida de trabajo, gastos médicos, arreglos urgentes.
Este dinero debe estar disponible inmediatamente, pero no tan accesible que lo uses para "emergencias" como ese pantalón que estaba en oferta. Una cuenta aparte, que no esté vinculada a tu tarjeta de débito habitual, es ideal.
Disclaimer: Esta publicación ha sido preparada por Fintual Distribuidora, S.A. de C.V., Sociedad Distribuidora Integral de Acciones de Fondos de Inversión para fines informativos y educativos. La información se presenta en forma resumida y no pretende ser completa. No se hace declaración o garantía alguna respecto de la exactitud o integridad de la información aquí contenida.
El inversionista debe tener en cuenta que las inversiones están sujetas a las fluctuaciones del mercado y otros riesgos inherentes, por lo que el valor de su inversión puede fluctuar tanto al alza como a la baja. Se advierte expresamente que los rendimientos pasados no garantizan el desempeño futuro y nada de lo contenido deberá entenderse que garantiza el resultado, éxito o rendimientos de las estrategias propuestas.






