¿Qué es el ciclo de Benner?
El ciclo de Benner intenta predecir crisis y euforias económicas en patrones repetitivos. Lo creó un granjero en 1875 tras perder su fortuna.

Isabel Meijer
27 ene 2026
El ciclo de Benner es un modelo histórico de predicción económica creado en 1875 por Samuel Benner, un granjero estadounidense. Propone que los mercados siguen ciclos repetitivos de aproximadamente 16, 18 y 20 años, alternando entre períodos de crisis, recuperación y euforia.
Aunque algunas de sus predicciones coincidieron con eventos reales, no existe evidencia científica de que el modelo tenga valor predictivo. Hoy se estudia más como curiosidad histórica que como herramienta de inversión.
La historia detrás del ciclo
Samuel Benner no era economista. Era un granjero de Ohio que perdió su fortuna en el pánico financiero de 1873.
Después de esa experiencia, pasó años analizando precios de productos agrícolas y materias primas, buscando patrones que explicaran las subidas y bajadas del mercado. En 1875 publicó un almanaque donde identificó tres fases económicas recurrentes: años de pánico, años de buenos tiempos y años de tiempos difíciles.
Cómo funciona el modelo
El ciclo divide la economía en patrones que supuestamente se repiten. No propone fechas exactas para comprar o vender, sino tendencias generales basadas en datos del siglo XIX.
Es importante aclarar que este modelo no tiene respaldo académico ni debería usarse para tomar decisiones de inversión. Las coincidencias históricas no implican capacidad predictiva.
Los tres tipos de años según Benner
Años de pánico: períodos de caídas bruscas, liquidación de activos y miedo generalizado. Benner estimó que se repetían en ciclos de 16, 18 y 20 años.
Años de buenos tiempos: momentos de prosperidad, valoraciones elevadas y optimismo en los mercados.
Años de tiempos difíciles: fases de valoraciones bajas y estancamiento económico.
Estas categorías surgieron del análisis de Benner sobre datos del siglo XIX, no de investigación económica formal.
La conexión con ciclos agrícolas y solares
Benner creía que los ciclos económicos estaban influenciados por la actividad solar y su efecto en los rendimientos agrícolas. Esta idea no tiene sustento científico.
El desempeño de los mercados depende de factores como políticas monetarias, geopolítica, innovación tecnológica y eventos inesperados. Buscar patrones rígidos en fenómenos tan complejos no es una estrategia confiable.
¿Qué tan acertado ha sido el ciclo de Benner?
Nota: Las siguientes coincidencias históricas se presentan únicamente con propósitos educativos. El sesgo retrospectivo puede crear la ilusión de patrones donde solo existe ruido estadístico. Estas correlaciones pasadas no implican causalidad ni capacidad predictiva para decisiones futuras de inversión.
A lo largo de 150 años, este sistema tuvo algunos aciertos notables en predecir momentos de alta volatilidad y también fallos evidentes.
Los aciertos más llamativos
El pánico de 1929: aunque el modelo original no predecía específicamente ese año, sí marcaba 1931 como un año crítico, justo cuando ocurrió el colapso bancario en Europa tras la Gran Depresión.
La crisis financiera de 2008: el modelo señalaba 2007 como un año de "buenos tiempos" (lo que implicaba precios elevados). El mercado efectivamente alcanzó su pico en octubre de 2007 antes del colapso de 2008, afectando portafolios globalmente.
El estallido de la burbuja tecnológica: el año 1999 aparecía en el gráfico como un momento de euforia máxima, justo antes de que el índice Nasdaq perdiera más del 70% de su valor entre 2000 y 2002, evaporando billones en inversiones.
Los fallos del modelo
El desfase de 2019-2020: el gráfico marcaba 2019 como un año de pánico, pero la verdadera caída llegó en marzo de 2020 con la pandemia de COVID-19. Un año de diferencia puede parecer menor en un ciclo de décadas, pero es suficiente para invalidar cualquier intento de timing preciso en las operaciones.
El crecimiento de 1965: Benner predijo "tiempos difíciles" para ese año, que resultó ser un período de expansión económica robusta en Estados Unidos con excelentes retornos en renta variable.
Estos errores nos recuerdan algo importante: buscar patrones en datos históricos es fácil, pero predecir el futuro con certeza es imposible. Esto se conoce como sesgo retrospectivo (hindsight bias), la tendencia a ver orden y causalidad donde solo hay ruido y coincidencia.
¿Por qué no deberías seguirlo al pie de la letra?
El mercado actual es radicalmente distinto al de 1875. Existen bancos centrales con políticas monetarias ultraexpansivas, algoritmos de alta frecuencia que ejecutan millones de operaciones por segundo, mercados globalizados y activos digitales que ni siquiera existían hace una década.
Además, intentar cronometrar el mercado basándose en fechas específicas es una de las formas más eficientes de perder dinero. Incluso si el modelo acertara en identificar un año crítico, no te dice cuándo exactamente comprar o vender dentro de ese año, ni cómo balancear un portafolio entre distintas clases de activos.
¿Como aporta valor?
Saber que históricamente los mercados han atravesado correcciones importantes cada década puede ayudar a los inversionistas a mantener una perspectiva más realista cuando todo parece ir siempre hacia arriba. Nos recuerda que los ciclos existen, que las burbujas eventualmente estallan, que las valoraciones extremas se normalizan y que los momentos de pánico también pasan.
Disclaimer: esta publicación ha sido preparada con fines exclusivamente informativos y educativos conforme a disposiciones de la CNBV. Los datos históricos y modelos de predicción mencionados, incluido el Ciclo de Benner, no constituyen una oferta, recomendación o asesoría de inversión para comprar, vender o suscribir valores.
El Ciclo de Benner es un modelo histórico sin validez científica demostrada para predicción de mercados.
Las inversiones en instrumentos financieros están sujetas a riesgos de mercado y el capital invertido puede fluctuar al alza o a la baja. Los rendimientos pasados no garantizan resultados futuros. Ningún patrón histórico debe utilizarse como herramienta única para decisiones de inversión ni para timing de mercado.
Este contenido no debe interpretarse como timing de mercado ni como garantía de resultados. Las referencias a criptoactivos son únicamente académicas; estos instrumentos no están regulados por la CNBV y presentan riesgos significativos.
En caso de discrepancia con documentación legal oficial, prevalecerá esta última. Consulte a un asesor calificado y registrado ante la CNBV antes de tomar decisiones de inversión.







