¿Qué es el ratio de Sharpe y por qué importa al invertir?
El ratio de Sharpe mide si el rendimiento de una inversión justifica la volatilidad asumida. Sirve para comparar fondos con distintos niveles de riesgo.

Isabel Meijer
27 ene 2026
El ratio de Sharpe mide la relación entre el rendimiento de una inversión y el riesgo asumido para obtenerlo. Sirve para comparar si la volatilidad de un fondo se justifica en relación a sus retornos, o si podrías obtener algo similar con menos fluctuaciones.
Por ejemplo: si dos fondos tienen rendimientos parecidos pero uno es mucho más volátil, el ratio de Sharpe te ayuda a identificar cuál ha sido más eficiente en términos de riesgo-retorno. Un ratio más alto sugiere mejor compensación por la volatilidad asumida, aunque esto no garantiza resultados futuros.
William Sharpe, premio Nobel de Economía, creó este indicador en 1966 precisamente para eso. Porque en finanzas no basta con mirar solo el rendimiento: importa entender qué tan eficiente ha sido una inversión cuando consideras el riesgo que implica.
Fórmula del ratio de Sharpe: ¿cómo calcularlo?
La matemática es directa:
Ratio de Sharpe = (Rentabilidad del fondo − Tasa libre de riesgo) / Volatilidad del fondo
Cada elemento cuenta una parte de la historia:
Rentabilidad del fondo: el retorno promedio en un período específico (un año, tres años, cinco años).
Tasa libre de riesgo: lo que se obtendría invirtiendo en instrumentos de muy bajo riesgo, como bonos gubernamentales. En México, típicamente se usan Cetes a 28 días como referencia.
Volatilidad: la desviación estándar de los retornos, que refleja qué tan pronunciados han sido los altibajos.
Cómo interpretar los números
Como referencia general, un ratio de Sharpe mayor a 1 suele considerarse favorable, entre 0.5 y 1 aceptable, y bajo 0.5 sugiere que el riesgo asumido puede no estar siendo bien compensado. Estos umbrales son orientativos y dependen del contexto.
También dependen del tipo de activo. Los fondos de renta variable suelen tener ratios más bajos que los de renta fija porque las acciones son más volátiles por naturaleza. Un Sharpe de 0.8 en acciones puede ser razonable, mientras que ese mismo número en bonos se vería diferente.
Lo importante es comparar fondos similares, con estrategias parecidas, en el mismo período. Un ratio aislado dice poco; compararlo con sus pares da contexto. Si quieres ver ejemplos de fondos con distintos perfiles de riesgo, aquí puedes explorar algunas opciones.
¿Qué significa un ratio de Sharpe negativo?
Un ratio negativo ocurre cuando la rentabilidad del fondo está por debajo de la tasa libre de riesgo. Significa que, en ese período, instrumentos de muy bajo riesgo habrían tenido mejor desempeño.
Esto puede pasar en momentos de crisis o alta volatilidad. Si persiste en varios períodos, vale la pena revisar si la estrategia del fondo tiene sentido para tus objetivos.
Por qué el horizonte temporal importa
El ratio de Sharpe cambia según el período que analices. Un año puede incluir anomalías: una crisis puntual, un rally inesperado, eventos políticos. Períodos de tres o cinco años suavizan ese ruido y reflejan mejor el comportamiento del fondo.
Por eso es útil mirar el ratio en múltiples ventanas de tiempo. Si un fondo tiene Sharpe alto en un año pero bajo en tres, puede ser señal de que ese resultado no es representativo. La consistencia en varios períodos da más información que un solo número.
Para horizontes de inversión largos, los ratios calculados sobre períodos extensos suelen ser más útiles que los de corto plazo.
Qué no te dice el ratio de Sharpe
Ninguna métrica es perfecta. Algunas limitaciones a considerar:
Asume que los retornos se distribuyen de forma simétrica. Los mercados reales tienen eventos extremos que ocurren más seguido de lo que los modelos estadísticos predicen.
Penaliza toda volatilidad por igual. Subidas y bajadas pronunciadas afectan el cálculo de la misma forma, aunque el riesgo que realmente preocupa suele ser el de las caídas.
Se basa en datos pasados. Las condiciones de mercado cambian, y un buen ratio histórico no garantiza resultados futuros.
Por eso conviene no usarlo de forma aislada. Otras métricas como el ratio de Sortino (que solo considera volatilidad negativa) o el drawdown máximo (la mayor caída desde un pico) pueden complementar el análisis.
Disclaimer: este contenido es exclusivamente informativo y educativo, y no constituye una recomendación de inversión. El Ratio de Sharpe es una herramienta de análisis basada en datos históricos que no garantiza resultados futuros. Los rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros. Toda inversión en fondos conlleva riesgos, incluida la posible pérdida parcial o total del capital invertido.
La volatilidad y los rendimientos varían según las condiciones de mercado. Antes de invertir, consulte la información contenida en los prospectos de información al público inversionista disponibles en www.gob.mx/cnbv. La selección de un fondo debe considerar su perfil de riesgo, objetivos de inversión y horizonte temporal. Para mayor información sobre los riesgos asociados a cada fondo, consulte a su asesor financiero.







